El aumento en el plazo del seguro de cesantía, sin lugar a dudas, es una muy buena medida que ha adoptado el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, pues con este beneficio las personas que se vieron perjudicadas con sus puestos de trabajo con ocasión del terremoto, ahora tienen mayor tiempo para buscar una nueva fuente laboral y así además, bajar los niveles de ansiedad y angustia que acarrea la pérdida del empleo. La disposición del Gobierno, que está ligada en un 100% a la Seguridad Social, debiera contemplar, siempre, que se pudieran atender casos de catástrofe como el que el país enfrentó el pasado 27 de febrero. Pero no debiese ser permanente, si no que solo temporal pues esto depende de un mecanismo de financiamiento único que es el Fondo Solidario, porque si estos beneficios se extendieran, se generaría una disminución de dicho Fondo y por ende se agotarían. En la práctica, el anuncio que está haciendo la Ministra del Trabajo, tiene cierta lógica en cuanto a que intenta darle más tiempo a la gente para que busque otro trabajo con tranquilidad y pueda tener un ingreso para vivir y eso permite buscar un trabajo con más calidad o capacitarse y generar menos angustia en la familia, porque de eso se trata, la seguridad social intenta darte una tranquilidad frente a la angustia de haber ocurrido un siniestro. Las personas y el país en general, deberían entender que la prevención frente a siniestros sociales debiese ser, siempre, un tema de actitud y no solamente precaver la vejez o una posible pérdida de trabajo. Es así como frente a un desastre natural el trabajo mancomunado debiese ser el camino. De alguna manera lo que ocurrió en el país nos demostró que Chile no está preparado, salvo en el ámbito de la construcción, a pesar, de la crítica que hoy existe. Es así como la Seguridad Social, no solamente debiese estar en la etapa de emergencia, con medidas como el aumento en el seguro de cesantía, si no que en la calma y también en la reconstrucción. Nicolás Starck, Director General de CIEDESS
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